viernes, 4 de noviembre de 2011

Rapunzel Púbica

Rapunzel era una niña de una belleza extraordinaria, pero con mucho pelo por parte de madre. Desde pequeña soñaba con su hombre ideal. Un día sus vecinos ancianos se mudaron y vinieron otros nuevos. La niña, muy educada, fue a saludar y allí estaba su ansiado varón… Fue un amor a primera vista por parte de los dos... Fue como… como de película de Sandra Bullock. Pasaban los días, las semanas, los meses… Y para Rapunzel todo era maravilloso al lado de su querido príncipe… Hasta que un día paseando, el padre de Rapunzel los pilló y que bronca le metió. El padre estaba muy enfadado, claro, el único objetivo que tenía para su hija era casarla con un viejo que era un baboso y que tenía una barba que nunca limpiaba, además el viejo era algo torpe y siempre llevaba las mollejas de las tostadas del desayuno en la barba. Las dos soluciones  que encontró el padre para separar a los enamorados fueron: 1-matar al príncipe y 2-encerrar a la muchacha en una torre-internado. Tras barajar las opciones, decidió que le salía más barato encerrar a la nena en la torre-internado de máxima seguridad. El padre cogió y en una comida la durmió y encerró hasta que su viejo prometido volviera de un viaje por las islas griegas. La niña lloraba desconsoladamente sin consuelo alguno… Una buena tarde de otoño, como todas las demás tardes, se asomo como pudo a una ventana que tenia en su torrecita y se sorprendió al ver que no estaba muy lejos de su casa. Gritó y gritó con la única intención de que le oyera su guapo príncipe pero en vez de eso... salió una anciana diciéndole que se callara porque no escuchaba el Sálvame. Esa noche la chica pidió a todos sus dioses que mañana viniera su príncipe. Se levantó por la mañana corrió a la ventana y nada… No le sirvió de nada… A la mañana siguiente, tampoco vino, ni a la siguiente… Pero a la siguiente de la siguiente tachan SORPRESA! sorprendentemente su guapísimo príncipe se pasó por enfrente de la torre. Rapunzel dándole gracias al cielo le gritó y su príncipe al verla.. se le emp..saltaron las lagrimas. Después de cotillear un rato el príncipe dijo de entrar a la torre. Fue a ver las escaleras.. pero solo había un ascensor protegido con llaves y una nota que ponía “haber si te crees que soy tan tonto de ponerte escaleras… Cúrratelo un poquito” Salió a preguntarle a su listísima novia como podría subir arriba y a ella se le ocurrió que.. Con una cuerda..Pero allí no había cuerdas entonces el príncipe dijo: -Eh, yo leí un día en un cuento que el príncipe subía por el pelo de su princesa-
Pero la princesa dijo: - huy no no, que tengo la raíz sensible- pero se le ocurrió una idea..
El príncipe iba día tras día a verla y a hablar con ella hasta que pasó un mes y tachan Rapunzel dijo: -Venga, Angelico sube la torre- Entonces Rapunzel se bajo las bragas, el refajo y toda su ropa interior. Resulta que el vello púbico le crecía consideradamente y si a ese vello le haces una trenza... Os podéis imaginar el resultado, una cuerda de gran calidad. El principe subió y al verla de cerca dijo: - Buff que fea estas sin maquillaje y por cierto... Depílate… Amm y aquí huele a choto... a ver si ventilamos, TE DEJO. Y el príncipe se fue tan pancho. Rapunzel se sintió tan engañada que copio su “cuerda” se la ató al cuello y se ahorcó.

El Hombre De Los Huevos De Oro

Hace unos cuántos años, un día de primavera nació un niño que tenia los huevos muy gordos. El niño iba creciendo y se daba cuenta de que sus huevos no eran como los de los demás niños. Se sentía fatal. Pasaron los años y un día decidió ir al medico a que le miraran su problema. El medico se los manoseo, retorció… Vamos lo que es una revisión normal, hasta le metieron el dedo en el culo por eso de la próstata. Al final le hicieron una radiografía y por fin dieron con su problema: tenía un metal en su escroto. Su sorpresa fue la misma que la de los cientos de lectores de los periódicos del día siguiente, en los cuales salió la noticia. La noticia se extendió rápidamente, de norte a sur del planeta y claro también se enteraron los buscadores de tesoros. Igual que los cazadores furtivos, para los buscadores de tesoros, cuanto mas raro sea el caso mejor. Rudos y veloces, todos los buscadores fueron a por el chaval creyendo que lo que llevaba en el escroto seria oro, por la consistencia, cuadraba perfectamente. Claro este, salió despavorido. De este a oeste fue el chaval huyendo de los buscadores… pero nada hay estaban siguiéndolo sin descanso. El hombre, porque ya se había hecho un hombre, gastó todos sus ahorros en viajar: Vio mundo, sabía idiomas pero… ya no le quedaba ni un duro… Decidió establecerse en el Sahara pero…hay también había periódicos... Los buscadores lo pillaron y… con un cuchillo lo circionaron y mataron. Al abrir el escroto supieron que habían perdido  el tiempo ya que lo que tenía en el escroto era acero normal y corriente…